Aprendizaje por asociación perro de pavlov

En este artículo te explicamos qué es el aprendizaje por asociación y los primeros experimentos del conductismo: el perro de Pavlov y el pequeño Albert.

La capacidad de aprender de los seres humanos es ilimitada. Aprendemos desde que nacemos. El aprendizaje consiste en la aparición de cambios relativamente estables en nuestra conducta o nuestra mente producidos mediante la experiencia.

¿Sabes cuáles son los tipos de aprendizaje que nos hacen ser como somos? Uno de los tipos fundamentales de aprendizaje es el aprendizaje por asociación. Aprendemos conocimientos, conductas, formas de pensamiento, maneras de relacionarnos y hasta creencias. En esto tiene mucho que ver el aprendizaje por asociación.

Los primeros experimentos

El aprendizaje por asociación se basa en asociar un estímulo neutro (que no produce ninguna respuesta en el individuo, en principio) con otro que resulte significativo para una persona o un animal con el fin de que provoque una respuesta parecida. A esto se le llama condicionamiento clásico y fue descubierto por Pavlov y luego fue desarrollado por Watson en mayor profundidad.

El experimento del perro de Pavlov

Seguro que alguna vez has oído hablar del perro de Pavlov. Ivan Pavlov fue un fisiólogo y psicólogo ruso. En 1901 observó que los perros que utilizaba en sus experimentos salivaban ante la presencia de comida o de los propios experimentadores. Así surgió el término “reflejo condicional”. Asociaron entonces el sonido de una campana a la comida que después le daban al  perro. Así que el perro empezó a salivar cuando sonaba la campana, incluso aunque después no le dieran la comida. Es un efecto psicológico, según el cual, el simple hecho de asociar algo con lo que luego va a ocurrir ya hace que tengamos respuestas emocionales, conductuales o fisiológicas.

El aprendizaje asociativo lo hacemos constantemente desde que nacemos. Es un tipo de aprendizaje muy valioso, porque nos ayuda a reaccionar a tiempo ante las situaciones, pero a veces hace mucho daño, ya que asociamos determinados estímulos a un malestar y ya comenzamos a sentirnos mal, aunque todavía no haya ocurrido nada o no llegue a ocurrir.

El aprendizaje por asociación se descubrió con experimentos como el del perro de Pavlov y así se empezó a desarrollar el conductismo, cuyas teorías son muy valiosas hoy en día

 

El macabro experimento del pequeño Albert

Watson experimentó sobre el funcionamiento de la respuesta emocional de los seres humanos. Tenía claro que  las emociones también se aprendían mediante la asociación condicionada. En 1920 quería probar cómo un bebé podía adquirir miedos mediante el aprendizaje por asociación, después trasladar estos miedos a otros estímulos. Para ello tomaron a un bebé de 8 meses llamado Albert y criado en un orfanato. Expusieron al niño a varios estímulos para comprobar ante cuál mostraba miedo. Resultó que ni ante el fuego, ni ante los animales tenía miedo, pero sí reaccionó ante un golpe brusco con una barra metálica.

Aprendizaje por asociación perro de pavlov

Comenzaron entonces el experimento. La idea era ver si podían influir en el niño para que temiera a distintos estímulos. El primero de ellos fue una rata blanca de laboratorio. Al enseñarle la rata, el niño quiso alcanzarla y  la tocó. En ese momento golpearon la barra metálica para producir un sonido brusco. El niño se echó para atrás asustado. Lo volvieron a hacer una vez más y el niño comenzó a llorar. En ese momento se había realizado la asociación ya que, a partir de entonces, el pequeño Albert comenzaba a llorar cuando veía la rata, aunque no escuchara ningún ruido.

Watson quiso probar que el mecanismo que había hecho que el bebé temiera a la rata (a la que al principio no tenía miedo) era también transferible a otros estímulos. Cambiaron la rata por un conejo, luego por un perro y luego por un abrigo de piel. Todos eran elementos peludos para que el niño pudiera asemejarlos con el tacto de la rata. La conclusión fue que en todos ellos el niño acabó llorando, sin necesidad del ruido. Por tanto, finalmente el niño había desarrollado una fobia a los objetos o seres vivos blancos y peludos.

Conclusión sobre el aprendizaje por asociación

A parte de la falta de ética en el experimento que se hizo con el pequeño Albert, este estudio y el del perro de Pavlov son muy valiosos hoy en día. Así se comenzó a fraguar el conductismo en psicología, teorías que han sido demostradas y en las que se basa el aprendizaje. En la actualidad se aplican en terapias para trastornos de ansiedad, en educación y en otros muchos ámbitos.