Ayuda cómo dejar de ser vago dejar de ser perezoso procrastinar

¿Quieres dejar de ser vago? A lo mejor siempre te has considerado vago o crees ser perezoso, pero podría no ser simplemente pereza. A esto se le llama procrastinar. No es un trastorno psicológico en sí mismo, pero puede crear malestar y baja autoestima. Si eres perezoso se podría decir que eres un procrastinador.

Estrategias para dejar de ser vago

Procrastinar es el hábito de postergar aquellas cosas que, siendo importantes, vamos dejando para luego porque nos resultan tediosas o estresantes. Todos tenemos una tendencia a preferir hacer cosas que tienen recompensas inmediatas, pero otras veces tiene más que ver con que seas demasiado perfeccionista. Cuando una persona es muy perfeccionista suele tener miedo a enfrentarse a tareas nuevas o que cree complicadas, lo cual le produce mucha ansiedad. El hecho de postergarlas solo hace que aumentar ésta, porque se sufre más pensándolo que haciéndolo.

Para dejar de ser perezoso o dejar de ser vago solo tienes que seguir los 10 consejos que te damos

 

Procrastinar no es negativo del todo. Hay personas a las que les va muy bien con esta forma de actuar, porque suele haber otros que se ocupan de hacer las cosas. Pero la mayoría de las veces crea malestar, porque no se consiguen las metas. Esto puede producir sensación de fracaso y baja autoestima.  Si eres de los que actuar así te crea problemas, aquí hay algunas estrategias para dejar de procrastinar.

Cómo dejar de ser perezoso:

1. Analiza las causas

Apatía, impulsividad, exceso de perfeccionismo, exceso de confianza en la improvisación o sobre-estimación del tiempo.

2. No pienses, hazlo

Si la tarea te va a llevar poco tiempo no te lo plantees. Sólo ponte. Sin pensar. Si la tarea lleva solo unos minutos no merece la pena perder el tiempo pensando en cuándo lo vas a hacer.

3. Recuerda que es peor en la cabeza

Hay tareas que nos parecen más horrorosas al pensarlas que cuando nos ponemos con ello.

4. Organiza tus tareas

Sólo tienes que hacer una escala subjetiva ordenando las tareas en dificultad alta, media y baja. Empieza por las de dificultad media, sigue por las de alta y termina por lo más fácil. Así tendrás una ruta que te motivará y no te costará tanto.

5. Divide y vencerás

Divide las tareas complicadas en pequeñas partes más abordables. Pide ayuda si no sabes cómo hacer alguna de las partes. Ganarás en seguridad y cuando te des cuenta habrás concluido.

6. Ponte metas realistas

Cada uno tiene que ser consciente de hasta dónde puede llegar. También es importante darte un plazo razonable para su realización. En la planificación tienes que dejar al menos un 10% para imprevistos y así disminuirás el estrés si surge algo por el camino.

7. Prueba la técnica japonesa de 1 minuto

Si pretendes hacer una actividad que te va a llevar entre 30 minutos y una hora (la meta final), comienza por realizarla durante un minuto la primera vez y ve aumentando el tiempo paulatinamente. Hazlo todos los días a la misma hora.

8. Prémiate

Cuando logres ponerte a hacer algo que te cuesta recompénsate. A veces solo basta con sentir que te has superado a ti mismo.

9. Haz memoria

Acuérdate de cómo te sentiste las veces que lograste hacer algo que te costaba y recréate en esa sensación.

10. Crea rutinas

Hay tareas que hechas con una periodicidad y horario concreto se convierten en rutinas casi inconscientes. Cuanto más lo haces menos te cuesta.

Dejar de procrastinar, dejar de ser vago o dejar de ser perezoso es muy fácil. ¡Inténtalo!