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Mucho se ha hablado últimamente de los deberes escolares o tareas escolares y es que hoy en día no son sólo los deberes de los niños o tareas de los niños, sino de toda la familia: madres y padres, profesores de apoyo e incluso abuelos.

¿Son buenos los deberes escolares?

Algunas de las ventajas de los deberes en la escuela, según sus defensores, son aprender a gestionar el tiempo, hacerse responsable y el trabajo individual. Todos estos supuestos beneficios se ven perjudicados si se convierten en tareas familiares. Esto Provoca que los niños se sientan menos responsables y desmotivados “Para qué atender en clase si ya me ayudarán en casa”, con baja autoestima (no sé hacer las cosas sólo) y mucho estrés.

Un ocio bien aprovechado puede ser más beneficioso para el aprendizaje que las tareas escolares

 

Son también los familiares los que pueden sufrir estos efectos negativos. Básicamente por sentir no estar preparados para ayudar en la educación de sus hijos llegando a tener sensación de fracaso.

Los deberes de los niños y su utilidad

Muchos creen que las tareas de los niños en el colegio tienen utilidad académica. Sin embargo varios estudios psicológicos han demostrado que reducir los deberes no influye negativamente en los resultados de los exámenes. Las tareas de los niños no son ni mucho menos la única y más efectiva vía para aprender. Un ocio bien aprovechado suele ser más beneficioso para el aprendizaje. Siempre se ha dicho que los niños aprenden jugando y es verdad. Pero no se les deja a penas tiempo para ello.

¿Se pueden reforzar los conocimientos en inglés viendo dibujos animados en este idioma?¿El niño puede aprender leyendo un libro que le resulte interesante?

Son sólo ejemplos de cómo se puede aprender a través del ocio. Las llamadas hormonas de la felicidad como la serotonina, dopamina, melatonina y endorfinas se pueden generar realizando actividades que al niño le gusten como el deporte, música, ajedrez, etc… Esto repercutirá positivamente en un buen descanso nocturno, mejor aprendizaje y aumento de la autoestima. Dejar que los niños disfruten más de su infancia puede tener muchos beneficios académicos.