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Relación de la fibromialgia con la ansiedad y la depresión

La fibromialgia es una enfermedad crónica caracterizada por un dolor crónico musculoesquelético, acompañado de otros síntomas como trastornos del sueño, colon irritable y fatiga. Al no existir pruebas diagnósticas y analíticas concluyentes para la enfermedad, se suele hacer un diagnóstico por exclusión de otras enfermedades. Hay una mayor prevalencia de trastornos de ansiedad y depresión en personas que sufren esta enfermedad respecto al resto de la población. Por eso se está estudiando la relación entre estos trastornos psicológicos y la fibromialgia.

La mayoría de las investigaciones señalan que los pacientes con fibromialgia tienen más problemas psicológicos que los grupos sanos e incluso que grupos con dolor crónico de causa orgánica conocida.

Investigaciones psicológicas sobre la fibromialgia

Fue reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud en 1992, pero aún no hay estudios concluyentes sobre su origen. Aunque está clasificada dentro de las enfermedades reumatológicas, se habla de posibles causas neurológicas y psicológicas o psiquiátricas. También se ha hallado un origen relacionado con la automedicación. Al mismo tiempo, las posibles causas hacen que la enfermedad empeore si se siguen manteniendo.

Los pacientes con fibromialgia tienen más problemas psicológicos que los grupos sanos e incluso que grupos con dolor crónico de causa orgánica conocida

Desde la psicología se han estudiado posibles características de personalidad que pueden predisponer a padecer fibromialgia. Se ha relacionado con un tipo de personalidad llamada “personalidad proclive al dolor”. Ésta se caracteriza por falta de asertividad, baja autoestima y dificultad para identificar emociones negativas. También se ha considerado a la fibromialgia como un trastorno de somatización. Se describen en estos pacientes comportamientos típicos de la “histeria” como egocentrismo, inestabilidad emocional, falsedad de afectos, dependencia afectiva e intolerancia al rechazo  y un gasto excesivo de energía para llamar la atención de los demás. Experiencias infantiles negativas o traumáticas como falta de afecto, abuso físico, sexual o pérdidas traumáticas pueden incrementar también la susceptibilidad a la enfermedad.

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Tratamiento de la fibromialgia

Hasta ahora el tratamiento era farmacológico y estaba orientado a disminuir los síntomas dolorosos. Pero existe evidencia de que este abordaje de la enfermedad no obtiene los resultados deseados.  El abordaje actual se hace desde un enfoque bio-psico-social.

El objetivo de  los tratamientos psicológicos en la actualidad es ayudar a la personas con fibromialgia a controlar los aspectos emocionales. La ansiedad y la depresión, los aspectos cognitivos, y los conductuales y sociales son parte del origen y agravantes.

Principales áreas de actuación

El dolor

Éste se aborda principalmente con la farmacología. Ayuda a disminuir los síntomas dolorosos, aunque éstos no desaparecen. Actuando sobre las demás áreas, el dolor crónico disminuirá significativamente.

Aceptación de la enfermedad

Es importante que un especialista explique en qué consiste y los mecanismos que hacen que se mantenga. Nunca hacer que el paciente se identifique con la enfermedad. Esto hará disminuir el estrés. También es importante la educación familiar. A menudo estas personas se sienten incomprendidas ante un diagnóstico poco reconocido.

Ansiedad y depresión

La ansiedad y la depresión son muy comunes en la fibromialgia. Deben de ser tratadas por un psicólogo desde un abordaje cognitivo-conductual.

Ejercicio y estilo de vida

Pautas que mejoren la calidad de vida, como ejercicio moderado, dieta adecuada, practicar técnicas de relajación y actividades gratificantes. No descuidar los deberes cotidianos, pero disminuyendo el nivel de exigencia. Dotar de  técnicas planificación y  gestión del tiempo.

Déficits cognitivos y de memoria

El paciente focaliza toda su atención en su proceso doloroso, provocando así una notable disminución atencional hacia el resto de sus procesos cognitivos.