Psicología Ayuda Psicológica Segundo cerebro intestino tripas neuronas emociones

¿A qué se le llama el segundo cerebro?

El sistema digestivo posee más de 100 millones de neuronas, que se encuentran entre las dos capas musculares de sus paredes.

Estas neuronas digestivas tienen la capacidad de liberar los mismos neurotransmisores, hormonas y moléculas químicas que las del cerebro. ¿Te parece exagerado llamar al intestino “el segundo cerebro”? Te explicamos por qué recibe este nombre aceptado por la comunidad médica y su relación con las emociones.

Los estados emocionales y los procesos no racionales están muy influidos por nuestro segundo cerebro o sistema nervioso entérico.

En el sistema digestivo se encuentran el 95% de la serotonina y el 50% de la dopamina del cuerpo. ¿Resulta sorprendente, no?

El intestino interactúa directamente con el cerebro

Estudios relacionados con el segundo cerebro

Antes, se consideraba que los neurotransmisores del sistema digestivo solo actuaban a nivel local. Pero recientes estudios demuestran hasta qué punto pueden tener influencia en la conducta y las emociones. En un estudio publicado en 2011 en Neurogastroenterology & Motility se comparó la conducta de ratones nacidos en condiciones normales y ratones que habían sido criados en condiciones sin bacterias y que carecían de flora intestinal. Pronto los ratones mostraban conductas muy temerarias y se estudiaron sus cerebros. Se descubrió que no tenían ciertos genes relacionados con el aprendizaje, la memoria y el control neurosensorial. En otros ensayos de laboratorio se ha encontrado que probióticos, como diversos lactobacilus, tenían efectos positivos sobre la ansiedad y la depresión.

Curiosamente, ya en 1909 y 1910 se publicaron dos estudios en los que se hablaba de la influencia de las bacterias del ácido láctico sobre la melancolía. Éstos, y otros muchos estudios, demuestran la importancia de la flora intestinal en los estados emocionales.

Ayuda Psicológica Segundo cerebro neuronas emociones

El segundo cerebro y las emociones

En trastornos relacionados con la ansiedad y la depresión, es común encontrarnos con una inflamación intestinal crónica. El intestino interactúa directamente con el cerebro (SNC). El estudio y conocimiento de la vinculación entre nuestro intestino y nuestro cerebro es de gran importancia para comprender mejor nuestro funcionamiento psicológico.

El dicho de que “somos lo que comemos” tiene más sentido que nunca sabiendo que el sistema entérico es nuestro segundo cerebro. Cuidar tu alimentación es también cuidar tu bienestar emocional.